La Cosmogonía Hindú presenta una de las visiones más profundas sobre el origen del universo, proponiendo un cosmos que no comienza ni termina.
Cosmogonía Copta: la creación Ex Nihilo (a partir de la nada) y la sustitución del panteón egipcio
La Cosmogonía Copta ofrece una visión singular sobre el origen del universo: toda la creación surge de un acto libre de un Dios único, a partir de la nada.
Cosmogonía Dogon: el huevo del mundo, el Dios Amma y el saber estelar de Sirio
La Cosmogonía Dogon, una de las visiones más fascinantes sobre el origen del universo, une espiritualidad, simbolismo y un sorprendente conocimiento astronómico.
Cosmogonía Yorubá: Oduduwa, la creación en Ilê-Ifé y la interacción entre el Cielo y la Tierra
La Cosmogonía Yorubá ofrece una de las formas más ricas de comprender los mitos del origen del universo en una profunda narrativa sobre la creación.
Cosmogonía Celta: las invasiones míticas y la soberanía de la naturaleza
En la Cosmogonía Celta, el origen del mundo es un proceso vivo, marcado por conflictos, ciclos y una profunda conexión entre naturaleza y divinidad.
Cosmogonía Nórdica: el mundo forjado en el hielo y el sacrificio
La Cosmogonía Nórdica presenta una visión del mundo marcada por la dureza del entorno, el ethos guerrero y un profundo sentido trágico del destino.
Cosmogonía Griega: del caos a los olímpicos, la creación como conflicto
¿Conoces la cosmogonía griega? Descubre cómo los mitos de Hesíodo explican el origen del universo, los dioses y el ascenso de Zeus.
Cosmogonía Islámica: la soberanía absoluta de Alá
En la cosmogonía islámica, la creación se basa en la voluntad absoluta y soberana de Alá. Descúbrelo en el artículo completo.
Cosmogonía Cristiana: del Logos a la nueva creación
La Cosmogonía Cristiana nace de la tradición bíblica de la creación, pero la ilumina a partir de un acontecimiento central: la encarnación del Verbo.
Cosmogonía Judía: la creación por la palabra en el Génesis
La Cosmogonía Judía marca un punto decisivo entre los mitos sobre el origen del universo. No hay conflicto cósmico ni nacimiento divino: hay palabra.
